El palo de rosa boliviano es una madera exótica de gran valor. Su veta es fluida y su coloración, maravillosa, varía desde un albaricoque intenso hasta un rico marrón teca. Está sellado con aceite mineral y bálsamo de cera de abeja. El borde fino es muy delicado, tanto estética como físicamente, por lo que no se recomienda su uso intensivo ni el contacto con líquidos.